
Hoy en día, en Europa, la energía se ha convertido
en una historia muy importante, ¡y tú puedes tener un papel
fundamental!
Es muy fácil: simplemente apagando las luces y los aparatos eléctricos
puedes contribuir a luchar contra el cambio
climático y ahorrar la energía de Europa para el futuro.
Ahora mismo seguro que estás pensando: ¿Y a mí
qué me importa? Una lucecita de nada no va a cambiar el mundo. Vale,
piensa que….
Un cálculo rápido...
Una bombilla de 100 W que se queda encendida una hora al día
todos los días consume 36,5 kWh de energía al año.
Hay 75 millones de jóvenes en Europa. Si todos apagamos una bombilla
durante una hora todos los días, eso supone 36,5 x 75 millones =
2 738 millones de kWh de energía ahorrados.
Esto evitaría que se liberasen en la atmósfera 1,37 millones
de toneladas de carbono, que es la cantidad generada por una central eléctrica
de pequeñas dimensiones (150 MWe).
Así que, si verdaderamente quieres, ¡tú puedes ser
el protagonista en nuestra historia de la energía!
Pero la historia no termina ahí
Apagar las luces es un buen comienzo. Pero hay otros muchos modos de ayudar
a cuidar la energía del planeta para el futuro.

Las bombillas fluorescentes compactas utilizan una quinta parte de la energía
que usan las bombillas tradicionales, y duran ocho veces más. Cuestan
más caras cuando las compras, pero en realidad sales ganando por
lo eficientes que son. Anima a tus compañeros, familiares y amigos
a ver más claro y a cambiarse a estas bombillas.
¡Deja ya el patito de goma!
Darse una ducha rápida en vez de pasarse un buen rato en la bañera
también ayuda a ahorrar energía y agua. Puede que a tu patito
de goma no le guste. Pero cada vez que bañas al patito estás
acelerando el calentamiento del planeta.

¡Apágalo!
Los aparatos eléctricos en posición de espera consumen el
seis por ciento de la energía de Europa. Cuando la luz roja se queda
encendida, tú sigues gastando electricidad. Así que ¡acuérdate
de desenchufar los equipos de tipo Playstation, los lectores de CD y los
ordenadores!

Usa la energía del sol
Es tan fácil poner la calefacción o la secadora que a menudo
nos olvidamos de que hay una magnífica fuente de energía en
el exterior. Seca la ropa de forma natural siempre que puedas. En los días
soleados de invierno, baja el termostato y abre las cortinas. ¡La
energía del sol entrará resplandeciente y calentará
tu casa gratis!

Estos no son más que unos cuantos ejemplos de formas de entrar en
la Acción Energía» y ayudar a ahorrar los recursos
de Europa para tu futuro.
Puedes hacer muchas otras cosas para ahorrar energía. Echa un vistazo
a los videos, enlaces de
la web y fotos para sacar más ideas.